EL PRESENTE, FUTURO Y LA DIGITALIZACIÓN DE LA INDUSTRIA DE LA MÚSICA SE DISCUTIÓ EN PANEL PRESENTADO POR CHILEMÚSICA Y MUSTACH EN MUDAL 2020

Evaluación, nuevos desafíos y reflexión sobre el momento que pasa la industria de la música a nivel mundial e iberoamericano, fueron los pilares del panel que tuvo entre sus exponentes a representantes del Observatorio Digital de la Música Chilena (ODMC), identificado a nivel mundial como uno de los 3 observatorios en su categoría y único en Latinoamérica; Fanear Labs, empresa pionera en la medición de triple impacto de eventos (finalista MidemLab 2020); Suena Chile, el “Spotify” de la música chilena próximo a lanzarse; e IMICHILE y Chilemúsica.

Al respecto, Félix Barros, integrante del panel, director ejecutivo Fanear Labs  y presidente de MUSTACH, expuso la inquietud de cómo se medirá el valor de la música tras quedar en evidencia su ineludible aporte para mantener la salud mental en tiempos excepcionales: “Una de mis obsesiones en los últimos años ha sido hacer justicia respecto de todo lo bueno que entrega la música a la sociedad, directa o indirectamente. Poder medir el impacto económico, social-cultural y ambiental de eventos fue un gran paso, pero la crisis actual nos plantea nuevas preguntas donde profundizar. La música (y series, libros, videojuegos) están siendo claves para mantener la cordura durante el encierro, pero ¿en qué momento se valoriza el aporte de la música en la salud mental y bienestar? ¿Cómo puede la cultura estar última en los rankings de productos según nivel de necesidad? ¿Podría la música ser una inversión rentable para los ministerios de salud, hospitales y clínicas? Sólo lo sabremos cuando encontremos la forma de medirlo”.

Francisca Sandoval, gerenta general de IMICHILE y Chilemúsica, compartió este diagnóstico para comprender cómo y en qué etapa se sitúa el funcionamiento del ecosistema de la música en todos sus niveles: “En momentos como este es que resaltan las debilidades y fortalezas de nuestra industria, quedando de manifiesto su fragilidad como también su capacidad de adaptación para utilizar las herramientas disponibles y sobrellevar la situación. Resaltan la necesidad de trabajar asociativa y colaborativamente como sector, quedando de manifiesto la importancia de cada uno de los eslabones de la cadena productiva de la música y la necesidad de diversificación, y donde lo virtual ha permitido conectarnos y buscar nuevas maneras de mantenernos”.

Desde la perspectiva de nuevas tecnologías, Sebastián Milos, creador de la aplicación Suena Chile, destacó el espíritu de atreverse a desarrollar proyectos ambiciosos, pero siempre con un valor agregado: “Suena Chile será la primera aplicación streaming de música chilena. Nuestra gran apuesta será poner en valor la enorme calidad, cantidad y variedad de la música chilena, generando una plataforma más personalizada, cercana, transparente y atractiva para los artistas y sellos chilenos. Creemos que es un buen momento para el surgimiento de proyectos más especializados y con un enfoque mucho más artístico que comercial”.

Cristóbal Dañobeitía, presidente del ODMCse preocupó de señalar a la tecnología, las metodologías de análisis y la interpretación de resultados como el nuevo paradigma para comprender la industria de la música: “Lo es para todas las industrias e, incluso, para emergencias sanitarias como la que vivimos. La información será central para toda toma de decisiones y, en latinoamérica con proyectos como el Observatorio Digital de la Música Chilena, podemos ser los pioneros en la región”.